Tener sobrepeso puede aumentar su riesgo de cancer

Tener sobrepeso puede aumentar su riesgo de cancer

October 28, 2025
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Marcia C Correa, MD

Gastroenterología

Si está buscando una buena razón para perder algunos kilos, hela aquí: tener sobrepeso puede ponerlo en mayor riesgo de padecer al menos 13 tipos de cáncer.

El vínculo con la obesidad es más fuerte para algunos tipos de cáncer que para otros, y los investigadores siguen aprendiendo más sobre la compleja relación. Por ejemplo, aumentar de peso en ciertos momentos de la vida (infancia versus edad adulta tardía) puede afectar el riesgo de manera diferente. 

Aun así, las investigaciones han señalado a la obesidad como un factor de riesgo para numerosos tipos de cáncer, que representan el 40 por ciento de todos los cánceres diagnosticados cada año en los Estados Unidos. Éstas incluyen: 

  • Adenocarcinoma de esófago.

  • Cáncer de mama (en mujeres después de la menopausia)

  • Cáncer colorrectal

  • Cáncer de endometrio (cáncer del revestimiento del útero)

  • Cáncer de vesícula biliar

  • Cáncer de estómago

  • Cáncer de riñón

  • Cáncer de hígado

  • Cáncer ovárico

  • Cáncer de páncreas

  • Cáncer de tiroides

  • Meningioma (una forma de cáncer cerebral)

  • Mieloma múltiple (un cáncer de glóbulos blancos)

Vínculo cáncer-obesidad

En la mayoría de los cánceres, es difícil decir con precisión cómo la obesidad aumenta el riesgo de cáncer. Y es posible que algunos casos sean ejemplos de correlación sin causalidad. O, dicho de manera más simple, el hecho de que dos cosas ocurran al mismo tiempo no significa que una haya causado la otra. En algunos casos, podría ser que los mismos factores que causan la obesidad también afecten el riesgo de cáncer.

Los investigadores han señalado una variedad de posibles razones para explicar cómo la obesidad puede cambiar su cuerpo de manera que aumente su riesgo. Éstas incluyen:

  • El tejido graso produce la hormona estrógeno. En niveles elevados, puede aumentar el riesgo de cáncer de mama, de endometrio y de ovario.

  • La obesidad puede provocar un aumento de los niveles de insulina y del factor de crecimiento similar a la insulina 1, lo que puede provocar diabetes tipo 2 y estimular el crecimiento y la división celular. Esto, a su vez, aumenta el riesgo de cambios anormales en el código genético de las células previamente normales, lo que se convierte en un mayor riesgo de cáncer de colon, riñón, próstata y endometrio.

  • La obesidad puede causar inflamación crónica, que puede provocar cálculos biliares o enfermedad del hígado graso no alcohólico. Estas condiciones pueden causar daños en el ADN y aumentar el riesgo de cáncer de las vías biliares y otros tipos de cáncer.

  • Las células grasas producen hormonas que promueven o inhiben el crecimiento celular, alterando la vida útil normal de las células de su cuerpo. Por ejemplo, las personas con obesidad son más propensas a tener niveles elevados de la hormona leptina, que disminuye la sensación de saciedad con el consiguiente aumento de otras hormonas que favorecen el crecimiento de células anormales. Las hormonas también pueden hacer que las células vivan más de lo que deberían, lo que aumenta el riesgo de que se vuelvan cancerosas. 

Otra área que recibe mayor atención es la microbiota intestinal: la comunidad de bacterias, virus y hongos que viven en nuestro tracto digestivo. Es importante porque el 60 por ciento de su sistema inmunológico se encuentra en sus intestinos y se ve afectado por los alimentos ultra procesados, las calorías adicionales, la ingesta de alcohol y el abuso de antibióticos. Un microbiota anormal es la fuente de múltiples problemas médicos que van desde la obesidad, la presión arterial alta, la depresión, la diabetes e incluso el cáncer.  

Los investigadores han estado estudiando cómo los alimentos que comemos afectan el microbiota y su capacidad para hacer su trabajo, lo que incluye protegerlo de varios tipos de cáncer (colon, páncreas e hígado, por ejemplo).

REDUCCIÓN DE SU RIESGO

Perder peso requiere una forma diferente de vivir. A menudo se dice que una de las formas menos efectivas de perder peso es ponerse a “dieta”. En su lugar, considérelo como un nuevo estilo de vida, con mejores hábitos alimenticios y más actividad física.

En términos de lo que come, su objetivo es cambiar a una dieta más basada en plantas. Al menos la mitad de su plato debe estar lleno de vegetales y ensalada pero sin aderezos que solo agregan conservantes a la comida y eliminan el beneficio de los nutrientes. Elija alimentos con color, como zanahorias, pimientos, bayas, cebollas y tomates. Las proteínas están bien, pero debes reducir la carne roja en favor del pescado y las aves.

Existen muchas dietas que pueden funcionar para perder peso, pero la ciencia ha demostrado cómo la dieta mediterránea puede ayudarlo a vivir más tiempo. Una dieta mediterránea incluye:

  • Verduras, frutas, fuentes vegetales de grasas como los aguacates, alimentos con alto contenido de proteínas como lentejas, garbanzos y frijoles, y fuentes de omega 3-6 como las nueces

  • Fuentes de antioxidantes como bayas, frutos rojos

  • Granos integrales

  • Aceite de oliva extra virgen

  • Pescado (particularmente pescado rico en ácidos grasos omega-3 como salmón, trucha)

  • Yogur griego natural y queso blanco

  • Carne roja limitada 

  • Dulces limitados o bebidas azucaradas.

  • Alcohol limitado. 

El aumento de la actividad física también puede tener un impacto significativo en su peso. Las actividades cardiovasculares, como caminar, correr, andar en bicicleta y nadar, son excelentes opciones. 

Pero quizás aún más importante, no descuides el entrenamiento con pesas. La pérdida de masa muscular es natural a medida que envejece a partir de los 30 años, especialmente una vez que llega a los 50 años o más. Mantener o desarrollar músculo lo ayudará a perder peso, al tiempo que mejora su salud en general, lo que puede prevenir la depresión, las caídas, la disminución de la función y el riesgo de cáncer.